el desinterés por retirar esta infraestructura obsoleta agravan el peligro, denunció la senadora Mariela Gutiérrez Escalante.

Lejos de ser un simple problema de contaminación visual, el abandono de miles de metros de cableado obsoleto de telecomunicaciones se ha convertido en una amenaza permanente para la seguridad pública.

Cables colgados de postes, tendidos sobre banquetas o atravesando vialidades provocan incendios, cortocircuitos y accidentes que ponen en riesgo la vida de peatones, ciclistas, motociclistas y personas con discapacidad, mientras la falta de regulación efectiva y el desinterés por retirar esta infraestructura obsoleta agravan el peligro, denunció la senadora Mariela Gutiérrez Escalante.

La legisladora morenista advirtió que el problema dejó de ser únicamente una muestra del deterioro de la imagen urbana para convertirse en una amenaza constante para la seguridad ciudadana, la movilidad y el ordenamiento de las ciudades.

Señaló que los cables colocados a baja altura o abandonados sobre vialidades representan obstáculos que pueden provocar accidentes graves y afectar diariamente a miles de personas que transitan por el espacio público.

La propuesta para sancionar a empresas de telecomunicaciones

Frente a esta situación, la legisladora por el Estado de México presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones a acelerar la elaboración de normas oficiales mexicanas y lineamientos técnicos que permitan ordenar, retirar o soterrar la infraestructura de telecomunicaciones.

La propuesta también plantea establecer sanciones para las empresas que incumplan con el retiro del material obsoleto y abandonen su infraestructura en la vía pública.

El documento, publicado en la Gaceta Parlamentaria del 9 de julio y turnado a la Segunda Comisión de la Comisión Permanente, solicita además que las autoridades estatales y municipales fortalezcan los programas de retiro inmediato del cableado aéreo en desuso mediante acciones coordinadas con las empresas concesionarias de telefonía e internet.

La senadora sostuvo que la saturación de infraestructura pasiva abandonada no es un problema aislado de la Ciudad de México, sino una situación que se repite en las principales zonas metropolitanas del país y que exige una respuesta coordinada de carácter nacional para impedir que continúe creciendo el riesgo para la población.

Advirtió que mantener este tipo de instalaciones sin control implica un peligro permanente para quienes utilizan calles y banquetas, además de profundizar el deterioro del entorno urbano.

Regulación obligatoria para el retiro del cableado obsoleto

Por ello, consideró indispensable dejar atrás los esquemas voluntarios que han demostrado ser insuficientes y sustituirlos por mecanismos obligatorios que responsabilicen directamente a las empresas por el retiro, la limpieza y el mantenimiento de la infraestructura que instalan.

Mariela Gutiérrez afirmó que el desarrollo tecnológico no puede seguir avanzando a costa de la seguridad de la ciudadanía ni del equilibrio ambiental. Sostuvo que el crecimiento de las redes de telecomunicaciones debe ir acompañado de obligaciones claras para quienes obtienen concesiones y generan ganancias mediante el uso del espacio público.

Enfatizó que corresponde a las autoridades regulatorias garantizar el cumplimiento estricto de la normatividad, establecer reglas precisas y vigilar que las compañías concesionarias asuman de manera permanente, inmediata e integral la responsabilidad por toda la infraestructura que colocan, evitando que el abandono de cables continúe poniendo en riesgo la vida de millones de personas.